Pájaros del amor

EL ambiente estaba lleno de una intensa incomodidad.

—¿Tu madre? —Bethel tragó saliva— ¿y tu hija? —preguntó asombrada, buscando una confirmación firme.

—Sí, Amica mea —una chispa juguetona se podía ver en los ojos de Seker. Bethel entrecerró los ojos ante esto. Sí, en ese momento se sentía increí...

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