Capítulo 112 Lo que escuchó

Zael no responde de inmediato.

No retrocede. No levanta las manos. Simplemente se queda donde está, a un paso del banco, con su cuaderno cerrado a un lado y el rostro perfectamente sereno, y deja que Rhydan recorra los últimos metros hacia él sin apartarse.

—Le hice una pregunta sobre mi madre —di...

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