Capítulo 170 El espejo

La palabra queda suspendida en la silenciosa sala común mucho después de que el fuego se consuma hasta quedar en brasas.

Luna.

No le doy una respuesta, y él no me la pide. Simplemente me sostiene contra su pecho, con las manos enredadas en mi cabello, hasta que las últimas chispas rojas se apaga...

Inicia sesión y continúa leyendo