Capítulo 241 El paso del rey

El roce de la mano enguantada del Rey contra mi cintura es frío.

No es el calor abrasador, a pino y ozono, de la piel de Rhydan, ni es un contacto nacido de una auténtica calidez humana. Es la colocación calculada y medida de un hombre que ha pasado siglos tomando lo que quiere y llamándolo protoco...

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