Capítulo 54 Lo que cuesta la paciencia

Tres días.

Tres días de nada. Ni un mensaje. Ni una explicación. Ni Rhydan esperándome afuera de mis clases o apareciendo en la sala común de Ember con esa expresión en la cara, la que antes hacía que lo perdonara por cosas que no debería haberle perdonado.

Solo silencio.

Estoy sentada en el come...

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