Capítulo 96 El nombre que no dice

No sé qué decir.

Estoy de pie en el patio helado, con los brazos de Rhydan todavía flojos alrededor de mí y el pulso de aquella cosa antigua cálido bajo nuestros pies, y no sé qué decir, porque Rhydan no ha pronunciado ni una sola vez en tres meses el nombre de su padre en voz alta delante de mí, y...

Inicia sesión y continúa leyendo