Tus padres están muertos

—Lo siento mucho, cariño —dijo suavemente la mujer, que es mi tía, intentando abrazarme, pero me aparté educadamente.

—Eh, lo siento —me dio una palmadita en el hombro.

—Pero, ¿qué pasa con mi papá? —pregunté con la esperanza de escuchar que estaba vivo.

—Necesitarás sentarte para esto —exhaló, l...

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