El timón no reclamado

La transición del puro caos infernal al Reino No Reclamado no fue un aterrizaje; fue una cesación. El aire perdió instantáneamente su definición. No era caliente, ni frío, ni denso, ni ligero—simplemente estaba ausente, haciendo que cada respiración de Lillith se sintiera como una extraña y plana tr...

Inicia sesión y continúa leyendo