Capítulo 501

Violet

Habían pasado unos veinte minutos desde que empecé a correr, y lo sentía en todas partes: en las piernas y en esa sensación incómoda en las costillas.

La respiración me salía entrecortada, pero no me impidió aguantar. No había forma de bajar el ritmo, porque cada vez que lo hacía, Lumia se ...

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