Capítulo 38 Capitulo 38

Remi me apretó la pierna y habló: «Después del ataque, sospechamos de sus cuatro manadas, pero no sabíamos quiénes eran los lobos. Mi esposo llamó a su compañero y le preguntó si él los había enviado. Lo negó, así que dijimos que en una hora los despellejaríamos y tiraríamos sus cadáveres a la basur...

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