Capítulo 118

Damon

El olor a sudor y aceite me golpeó antes de que abriera la puerta.

El salón de entrenamiento real estaba a medias luces, los faroles del techo proyectando largas sombras sobre el piso de piedra. Armas cubrían las paredes: espadas sin filo, lanzas y bastones. El aire estaba cargado con el pen...

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