Capítulo 44

Lila

La mañana seguía oscura cuando nos despertaron. Hacía tanto frío que el rocío se había congelado en plata sobre las escaleras del palacio. Me vestí en silencio, con el corazón latiéndome tan fuerte que retumbaba en mis oídos. Para cuando me reuní con las demás candidatas en el patio de entrena...

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