Capítulo 52

Lila

El primer indicio de la mañana se deslizó entre las cortinas, tiñendo mi rostro de un dorado pálido. Permanecí inmóvil bajo las sábanas de seda, la frescura de la tela en marcado contraste con el calor que aún quedaba en mi piel desde la noche anterior.

Demasiadas emociones seguían enredada...

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