Capítulo 58

Lila

El palacio se veía igual, pero no se sentía igual.

Entré por la puerta este justo después del amanecer, con las botas silenciosas sobre la piedra pulida. El pasillo estaba vacío, salvo por un par de guardias apostados al final del corredor. Uno de ellos parpadeó, sorprendido al verme, pero no ...

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