Capítulo 99

Lila

La bata que me habían dado era demasiado suave.

Cada hilo rozaba mi piel como una disculpa, y odiaba lo fácil que me derretía en ella. Me recordaba a la celda: cómo el frío había despojado todo de sensación hasta que el regreso del calor dolía.

Estaba sentada junto a la ventana en las estancia...

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