Capítulo 20

Tan pronto como nos permitieron cambiarnos y cenar, corrí de vuelta adentro y me bañé. Olía a sudor. Odiaba todo sobre estar aquí, pero lo único que me gustaba era la cantidad de músculos que ganabas y lo poderoso, fuerte y lleno de energía que te sentías.

Mis ojos se abrieron de golpe mientras sal...

Inicia sesión y continúa leyendo