Capítulo 19: No confíes en él

—Serena—

Tiré de las esposas, con la esperanza de zafarme o quizá incluso romper el poste, pero sencillamente no era tan fuerte como esas criaturas. El metal se me clavó en la piel y me sacó un poco de sangre, lo que ayudó a lubricarme las muñecas, pero aun así no me liberó.

—¡Vamos! —gruñí, tiran...

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