Capítulo 30: Un beso

—Rogan—

No debería jugar con fuego. Era algo peligroso, y aun así no podía evitarlo. Desde el momento en que vi a Serena, había querido estar así de cerca de ella sin que se resistiera.

—Para —dijo, pero su voz no fue más que un susurro.

—¿Por qué? —pregunté, inclinándome más cerca.

—Porque no m...

Inicia sesión y continúa leyendo