Capítulo 41 Capítulo 41

Su voz era extraña, no sonaba avergonzada, sonaba más bien desesperada, y fue entonces cuando lo sintió, la punta del pene de Dante en su abertura, aunque no sintió dolor, solo una sensación rara.

—O conejito estás tan apretada.

Paloma estuvo tentada a decirle que ya no podía abrir más sus pie...

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