Capítulo 44 Capítulo 44

Dante llevaba al menos cuarenta y siete minutos mirando el techo, o quizá una hora, o quizá toda su existencia se había reducido a esa cama, esa oscuridad y la respiración tranquila de Paloma a su lado.

Ella dormía.

Dante no.

Y lo peor era que ni siquiera podía culpar al cansancio.

No, el cu...

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