6.

El camino hasta la frontera norte le tomó a Farryn más de lo que esperaba, pero con ambos brazos rotos era difícil no mover alguno y, cada vez que lo hacía, tenía que obligarse a detenerse para no caerse. Si antes creía que estaba indefensa, ahora sí estaba jodida. Sin embargo, por el dolor abrasado...

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