Capítulo 30 ¡Su ausencia!

|| Punto de Vista del Autor ||

Rosa se sentó en silencio, su mirada se deslizaba por el aula llena de risas y charlas. Sus ojos estaban sombríos, perdidos.

Killian tampoco había vuelto a casa anoche.

Ni un solo rastro de él en la mansión.

¿Dónde podría estar? Siempre está ocupado.

Rosa respi...

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