Capítulo 39 Castigo [1]

—Es hora de castigarte.

Los labios de Killian se curvaron en una sonrisa oscura que se dibujó en su rostro apuesto. Sus ojos aterrorizados se quedaron fijos en él.

—Te arruinaré —susurró casi para sí mismo—. Y tú me dejarás.

Sus ojos no se apartaron de los de él, sus labios se entreabrieron en in...

Inicia sesión y continúa leyendo