¡El capítulo 46 se encuentra detrás de sus ojos!

Rosa vertió el café en la taza cuando Mira se acercó a ella.

—Rosalie, pásamelo. Hay unos clientes, ve a saludarlos.

Rosa ofreció una sonrisa suave y asintió.

Salió de la sección para saludarlos, pero se quedó congelada en su lugar.

Aria acababa de entrar al café, sus dedos entrelazados firmemen...

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