Capítulo 84 ¡Poseído!

La respiración de Rosalie se profundizó cuando sus dedos rozaron un manojo de llaves.

El momento en que las sacó, sus lágrimas secas dieron paso a una esperanza silenciosa.

Contuvo la respiración y probó una llave. No encajaba. El pánico se hinchó en su pecho. Rosa intentó con otra. Nada. Sus dedo...

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