Capítulo 92 ¡Su rey!

—Vamos a conocer tu libertad, conejo.

Killian no esperó su respuesta. Con un agarre firme pero gentil, tomó su muñeca y la llevó hacia adelante.

Los pasos de Rosa eran vacilantes y su cuerpo rígido. Al salir de la mansión, la fría luz de la luna se derramó sobre su delicado rostro, haciendo que su...

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