Capítulo ciento diez

Oliver

—¿Qué quieres decir con que la viste irse en su coche?

No podía escuchar ni ver nada más allá del retumbar de mi corazón. Las palabras de Xavier se repetían en mi cabeza como un maldito jukebox.

—¡Dios mío! —dijo Ethan a mi lado—. No puede ser bueno.

—¿Por qué no la detuviste a ella o a é...

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