CAPÍTULO DIECISIETE

DALLAS

Lo miré con absoluto asombro. Mason Castillo estaba sentado justo frente a mí. Sabía que venía hoy, pero se me había olvidado por completo después del drama en la galería de arte. Dios sabe que no estaba listo para verlo de nuevo.

Él me miró con la misma expresión al principio, pero su rost...

Inicia sesión y continúa leyendo