CAPÍTULO TREINTA Y OCHO

OLIVER

Salí de la oscuridad, dando pasos lentos y calculados hacia Dallas. Observé cómo su garganta se movía de arriba abajo, sus ojos se agrandaban y sus labios se entreabrían ligeramente.

Había caminado hacia la parte más oscura del estudio para conseguir más pintura. Volví y la vi mirando la ob...

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