CAPÍTULO CUARENTA Y SIETE

DALLAS

Me revolvía en la cama, incapaz de dormir. Dormir era una tarea imposible con la presencia a mi lado en la cama. Estaba hiperconsciente de mi entorno mientras gotas de sudor me resbalaban por la frente.

Oliver estaba acostado en el otro extremo de la cama, tan lejos de mi alcance. Pero sent...

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