CAPÍTULO SESENTA Y UNO

DALLAS

Las dos mujeres me miraban como si me hubieran salido dos cuernos. Venía de la habitación de Oliver con nada más que su camisa. No era difícil sumar dos más dos.

Aunque no me importa lo que piense Tabitha, sí me importa la opinión de Heather. Es la única amiga que he hecho en este lugar. Es...

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