Capítulo noventa y uno

Oliver

—Lo rastreé hasta Pasadena antes de perderle el rastro. No ha sido captado por ninguna cámara de vigilancia desde entonces, ni él ni su descendencia. Te juro, el hombre sabe esconderse tan bien como sabe presumir— Ethan suspiró y se recostó en su silla.

—Te lo he dicho antes. No sirve de na...

Inicia sesión y continúa leyendo