Capítulo noventa y cuatro

Dallas

Estoy enamorada de Oliver Kang.

Lo he estado por mucho tiempo, pero ni siquiera me di cuenta. Nunca he estado enamorada de nadie. Tal vez fue cuando me acogió después de que Lucien me echara. O cuando tomó un vuelo de dieciséis horas a Corea porque me extrañaba. O cuando me dejó llorar en s...

Inicia sesión y continúa leyendo