Capítulo 31 ABURRIDA Y LE FALTA EL TOQUE ELEGANTE.

Zaira que había pasado la mañana pensando en lo que Olivia decía en su llamada telefónica la tenía en otro mundo, suspiró fuertemente.

Zaira tocó la puerta de la oficina y entró.

-Señor Fabbri, buenos días, me ha dicho Susana que deseaba verme.

-Buenos días, sí, tenemos que reunirnos para lo de...

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