Capítulo 39 UN ACCIDENTE EN LA MESA.

-Lo lamento, no fue mi intención, dijo el hombre apenado, dame la blusa la pondré a lavar de inmediato, tengo una máquina de secado rápido, en diez minutos estará seca.

Zaira no dijo nada, solo lo miró y se quitó la blusa delante de él de la manera más sexi que se le podía ocurrir; ella sabía lo q...

Inicia sesión y continúa leyendo