Capítulo 186 Quiero a mi príncipe

Eva era bastante reservada. No sé si ella cambiaría después de estar segura de que estábamos emparentados. Pero no necesitaba ningún papel. Sus ojos decían que era mi hermana.

Antes de irnos, pregunté:

- ¿Puedo darte un abrazo?

- Sí. – dijo un poco incómoda.

La abracé con ternura, bajo la mirada d...

Inicia sesión y continúa leyendo