Capítulo 64 Felices para siempre podría ser un libro cliché.

El jueves de primavera amaneció lluvioso. Odiaba la lluvia. Zapatos embarrados, ropa ligeramente mojada o dependiendo de la intensidad de la lluvia, completamente empapada. Pelo húmedo. Un paraguas que podría olvidarse en cualquier lugar al que vayas. Sin mencionar lo difícil que es ver a la gente c...

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