Capítulo 22 El hombre que dormia con el enemigo

El silencio dentro de la casa era tan espeso que hasta la respiración parecía un ruido peligroso.

Alexander mantenía su pistola apuntando directamente al pecho de Marco. Sus dedos rodeaban el arma con tanta fuerza que los nudillos se le habían puesto blancos.

Marco, por su parte, no intentó sacar ...

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