Capítulo 33 La cinta incompleta

La habitación del hospital olía a desinfectante y a café frío. Alexander llevaba despierto desde antes del amanecer, con el teléfono en la mano y la mirada fija en la captura del mensaje.

La transferencia a Marco.

El nombre parecía una acusación escrita con tinta indeleble.

Isabella, sentada junt...

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