Capítulo 29

Layla bajó un poco la cabeza, con las manos entrelazadas delante de ella, las uñas clavándose en las palmas mientras luchaba por contener la culpa.

—Lo siento, señora Price. Nunca imaginé que las cosas se saldrían de control así.

Lucille suspiró.

—Sé que no podías haber previsto esto, pero oculta...

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