Capítulo 68

Layla miró el rostro impasible de Seth, recordando la amenaza que le había hecho antes a Noah. No quería que nadie más sufriera por este malentendido.

—No te preocupes —dijo en voz baja—. Mientras siga siendo tu esposa, no haré nada inapropiado.

El entrecejo de Seth se frunció ligeramente.

—¿Eso ...

Inicia sesión y continúa leyendo