Alicia

Amaia 

Aidan estaba hecho una furia. 

Se puso de muy mal humor cuando contestó mi teléfono.

Colgó, nada más decir una frase y lo lanzó a la mesilla de noche.

Se recostó sobre el cabezal de la cama y me cargó a horcajadas sobre el,dejándonos frente a frente, con su masculinidad entre mis piernas....

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