Capítulo 161

Alice trató de razonar con él con amabilidad, pero Samuel nunca fue de los que apreciaban tales gestos.

Después de todo, este era su mayor placer del día. Si ella le quitaba su diversión y lo dejaba solo con mirar sin tocar, ¿qué tan miserable sería eso?

—Cariño, ya conoces mi cuerpo, ¿verdad? Si ...

Inicia sesión y continúa leyendo