129: La fuerza invisible, parte 2

Mi mente volvió a la llamada telefónica que había terminado nuestra semana perfecta y comenzado esta pesadilla. El recuerdo del teléfono vibrando en la mesita de noche me dejó un sabor amargo en la boca. Había caminado hacia el otro lado de la villa, dándole la espalda a ella, no por traición, sino ...

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