34: Los celos, parte 01

La oficina estaba tranquila, y el único sonido era el suave zumbido del aire acondicionado. Era domingo, y el edificio estaba casi desierto, un marcado contraste con la actividad bulliciosa de los días de semana. Estaba sentada en mi escritorio, mirando la pantalla de la computadora, pero mi mente e...

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