55: Día libre, parte 01

No podía creer el apetito sexual de Liam. Era implacable, inagotable. Llevábamos horas, con solo breves momentos de respiro, recuperando el aliento antes de sumergirnos nuevamente en el delicioso caos de la pasión. Justo cuando estábamos en medio de nuestra siguiente ronda, su teléfono comenzó a son...

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