84: Distracción, parte 02

—Gracias— dije, sintiendo un alivio que me invadía. —Es solo que... él... él aparece cuando menos lo espero— expliqué, con la voz aún temblorosa. —Y es... aterrador. No quiero estar sola aquí.

—Entiendo— dijo suavemente. —No te preocupes. No voy a irme a ningún lado.

Su amabilidad era abrumadora. ...

Inicia sesión y continúa leyendo