Capítulo 88 88

"Dejar que sus cuerpos hablen, eso sí que es un delito, porque sería no pensar en absolutamente nada, sino dejarse llevar, cuando cada uno tiene su vida con otra persona. Sin embargo, el razonamiento desapareció en ambos; su mente se nubló. El placer de esas caricias y besos los obliga a no parar y ...

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