Capítulo 85 Palabras duras

Lyra

En cuanto veo a Kai de pie en el umbral, el peso aplastante en mi pecho por fin se levanta. Está vivo. Está de pie. Está aquí.

No pienso. Solo me muevo. Corro hacia él y le echo los brazos al cuello. Lo abrazo tan fuerte como puedo, hundiendo el rostro en su pecho. Puedo oler el tenue aro...

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