Capítulo 101: Cada centímetro es tuyo

Dante

Estaba tirado sobre la cama con las piernas abiertas; tuve un orgasmo tras otro en manos de mi señor. Me acarició, me tocó y me penetró con los dedos y la lengua de formas que jamás imaginé posibles. Cada vez era mejor que la anterior, y todo mi cuerpo ardía. Se suponía que yo estaba ahí para...

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